A veces me gustaría

A veces me gustaría dejar de sufrir por 11 tipos que corren tras de una pelota, tipos que tienen que meter una pelota que pesa mas de 400 gramos, en un arco de 7,32 metros de ancho por 2,44 de alto.

A veces me gustaría amar otro deporte, no sé… como el cricket o el golf que no se sufre tanto como el fútbol, que no se sienta nada. Ya no tener la pasión, la euforia y todo lo que conlleva ser amante del fútbol.

A veces me gustaría que deje de girar todo entorno a una pelota, dejar de dar todo el tiempo dar referencias futboleras. Ya no jugar más Play y calentarme demasiado con mis amigos o con Camilo porque me jode mucho y porque el desgraciado me gana con un gol al último minuto y de tiro libre o de un penal dudoso y dar la misma excusa de siempre el mando no sirve.

A veces me gustaría ya no ver vídeos de Juan Román Riquelme, Batistuta, el gordo Ronaldo, Forlán o el Chino Recoba y no ver más, nunca más, el gol de Diego a los ingleses desde la mitad de la cancha. Dejar de buscar entrevistas de jugadores, técnicos, que ya no me importe más la Champions League, la Copa Libertadores y el Mundial. Que ya no quiera comprarme más camisetas de fútbol, simplemente dejar ese deporte por el que no solo yo sufro, si no todos los que alguna vez fueron a la cancha o son hincha de algún club.

A veces me gustaría que me deje de emocionar un gol en el minuto 90, que la claven en el ángulo o cuando tiran un caño de esos sublimes, que se convierten en obras de artes como las que se tiraba en el barrio.

Siento que sería más feliz sin este deporte, sería mi vida más fácil, dejar de cantar canciones de cancha cuando voy en el micro, dejar de patear una botella cuando pillo una en la calle, creyéndome Ronaldinho o imaginándome ser “La Pulga” Rodriguez que la va poner al ángulo en un tiro libre, intentar hacer una bicicleta y patearla al basurero. Soñar con pillarme al Pícaro Castillo o al maestro Chichi Romero y que sean dos persona más y ya, pero … ¿saben qué es lo que pasa? Es el deporte más hermoso del mundo y quiero seguir sufriendo con los partidos de mi Oriente querido, así como con Aurora y Tomayapo, quiero que llegue el miércoles de Libertadores en la noche y las tardes de Champions, quiero seguir jugando Play pa joder a mis amigos, quiero hacer goles de tiro libre y gozar porque en el historial les llevo mucha ventaja.

No puedo dejar el fútbol, ni él me puede dejar a mí, mi vida cada día de la semana es un partido diferente, algunas veces se pone duro y tengo que sufrirlo, pierna fuerte y a seguir, quiero seguir llorando con vídeos emocionantes de como niños conocen a sus ídolos, quiero seguir emocionándome con ese vídeo de “Una vida a tu lado” del hincha de Talleres de Córdoba, quiero seguir alentando a mi equipo hasta el último de mis días.

El fútbol me ha dado alegrías, tristezas, enojos, pero sobre todo me ha dado muchos amigos.

El fútbol es amor.

Autor: Yaciff Rojas



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